Lo mejor es llegar temprano, subir en autobús o en funicular y empezar por fuera, antes de que los espacios interiores te quiten todo el tiempo. Primero date una vuelta por los patios y las terrazas, mientras la luz es más suave y las vistas hacia el Parlamento se ven mejor; después, elige un museo importante en lugar de intentar ver los dos a toda prisa. Termina el recorrido por las terrazas del sur o por las calles cercanas al Barrio del Castillo cuando los grandes grupos turísticos empiecen a dispersarse.
