- Calcula unos 90 minutos si solo quieres ver las instalaciones principales y hacer fotos, o más bien unas 2 horas si te lees los textos de las paredes y te quedas un rato contemplando las proyecciones.
- La visita la haces a tu propio ritmo, pero como la entrada es por franjas horarias, todo empieza sin problemas, así que llega unos minutos antes y dirígete directamente al vestíbulo central mientras tus ojos aún se están acostumbrando a la luz y la primera impresión es más intensa.
- Desde ahí, da una vuelta por las antiguas salas laterales, que parecen antiguos puestos, donde las obras más tranquilas merecen que te tomes tu tiempo para contemplarlas, y luego vuelve a pasar por las obras de gran formato antes de irte.
